1. Este poema forma parte del ciclo de poemas llamados "del amor oscuro" que Federico García Lorca redactó hacia finales del año 1935. Comente el tipo de poema, la métrica, la rima, los recursos retóricos, los elementos literarios, así como el tema y su desarrollo, teniendo en cuenta el título. En este poema se usas materiales literarios y procedimientos técnicos de corrientes estéticas anteriores a la de Lorca. ¿Podría mencionar algunos de estos materiales y procedimientos y explicar la función que a su juicio éstos desempeñan en el poema?

PIDE A SU AMOR QUE LE ESCRIBA

Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita,
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena pues de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.

2. Analice la forma y el contenido del siguiente pasaje e identifique el/los movimiento/s literario/s cuyas características refleja. Respalde sus observaciones con ejemplos específicos.

 La niña clara se hizo cargo del perrito enfermo. Lo sacó de la canasta lo abrazó a su pecho y con cuidados de misionera le dio agua en el hocico hinchado y reseco. Clara se convirtió en una madre para el animal, dudoso privilegio que nadie quería disputarle. Un par de días más tarde, su padre Severo se fijó en la criatura que su hija llevaba en los brazos.

--¿Qué es eso? --preguntó

--Barrabás -- dijo Clara.

--Déselo al jardinero, para que lo lleve de esta casa. Puede contagiarnos alguna enfermedad --ordenó Severo.

--Es mío papá. Si me los quita, le prometo que dejaré de respirar y me moriré.

Se quedo en la casa. Al poco tiempo corría por todas partes devorándose la cortinas, las alfombras y las patas de los muebles. Se recuperó de su enfermedad con gran rapidez y empezó a crecer. Cuando lo bañaron por primera vez, se descubrió que era negro, de cabeza cuadrada, patas muy largas y pelo corto. La Nana quería cortarle la cola, diciendo que así parecería perro fino, pero Clara se enojó tanto que tuvo un ataque de asma y nadie volvió a mencionar la idea. Barrabás se quedó con la cola entera. Con el tiempo ésta llegó a tener el largo de un palo de golf y sus movimientos descontrolables barrían las porcelanas de las mesas y rompían las lámparas.

Era de raza desconocida. No tenía nada en común con los perros que andaban por la calle y mucho con los pura raza de algunas familias aristocráticas. El veterinario no supo decir cuál era su origen y Clara supuso que era de la China, porque había llegado en el equipaje de su tío que había visitado ese lejano país. Tenía una ilimitada capacidad de crecimiento. A los seis meses era del tamaño de una oveja y al año las proporciones de un portillo. La familia estaba desesperada y se preguntaba hasta qué tamaño crecería.

--Dudo que sea realmente un perro--, decía Nívea. Cuando observaba sus pezuñas de cocodrilo y sus dientes afilados, sentía en su corazón de madre que la bestia podía quitarle la cabeza a un adulto de una mordida y con mayor razón a cualquiera de sus niños.

Pero Barrabás no daba muestras de ninguna ferocidad; por el contrario. Jugaba como un gatito. Dormía en los brazos de Clara, dentro de su cama, con la cabeza en la almohada de plumas y tapado hasta el cuello porque le daba frío, pero después cuando ya no cabía en la cama, se acostaba en el suelo a su lado, con su hocico de caballo apoyado en la mano de la niña. Nunca los oyeron ladrar ni gruñir. Era negro y silencioso como una pantera, le gustaban el jamón y los dulces de fruta y cada vez que alguien visitaba la casa y olvidaban encerrarlo, entraba tranquilamente al comedor y daba una vuelta a la mesa, tomando con delicadeza sus bocadillos preferidos de los platos. Nadie hacía nada para impedírselo.

Isabel Allende, La casa de los espíritus

3. Analice el siguiente trozo del Libro de buen amor de Juan Ruíz. Incluya en sus comentarios un análisis de la forma estrófica y, sobre todo, de la importancia de este pasaje para la interpretación de la obra entera. Analice temas, problemas teóricos, etc.

46

Entiende bien mis dichos e piensa la sentencia;
non me contesca con tigo commo al doctor de Greçia
con el rribaldo rromano e con su poca sabiençia,
quando demandó Roma a Greçia la çiençia.

47

Ansí fue que los rromanos las leyes non avién;
fueron las demandar a griegos que las tenién;
rrespondieron los griegos que non las meresçién,
nin las podrían entender, pues que tan poco sabían.

48

Pero si las querían para por ellas usar,
que ante les convenía con sus sabios disputar
por ver si las entendién e merescían levar.
----Esta rrespuesta fermosa davan por se escusar.

49

-Respondieron rromanos que les plazía de grado;
para la disputaçión pusieron pleito firmado;
mas, por que non entendrién el lenguaje non usado,
que disputasen por señas, por señas de letrado.

50

Pusieron día sabido todos por contender:
Fueron rromanos en coíta: non sabían qué se fazer,
por que non eran letrados, non podrían entender
a los griegos doctores, nin al su mucho saber.

51
Estando en so coíta, dixo un çibdando
que tomasen un rribaldo, un vellaco rromano:
segund + Dios le demostrase fazer señas con la mano,
que tanes las feziese; fue les conssejo sano.

52
Fueron a un vellaco muy grande e muy ardid:
dixieron le: "Nós avemos con griegos nuestro conbit
para disputar por señas: lo que tú quesieres pit,
e nós dar te lo hemos; escusa nos desta lid."

53
Vistieron lo muy bien paños de grand valía,
commo si fuese doctor en la filosofía.
Subió en alta cathedra, dixo con bavoquía:
"Doy mais vengan los griedos con toda su porfía." *

54

Vino aí un griego, doctor muy esmerado,
escogido de griegos, entre todos loado.
Sobió en otra cathedra, todo el pueblo juntado
e començó sus señas, commo era tratado.

55
Levantó se el griego, sosegado, de vagar,
e mostró solo un dedo, que está cerca del pulgar;
luego se assentó en ese mismo lugar.
Levantó se el rribaldo, bravo, de mal pagar.

56
Mostró luego tres dedos, contra el griego tendidos:
el polgar con otros dos que con él son contenidos,
en manera de arpón, los otros des encogidos.
Assentó se el neçio, catando sus vestidos.

57
Levantó se el griego: tendió la palma llana,
e assentó se luego, con su memoria sana.
Levantó se el vellaco, con fantasía vana:
mostró puño çerrado; de porfía avié gana.

58
A todos los de Greçia dixo el sabio griego:
"Meresçen los rromanos las leyes, + non ge las niego."
Levantaron se todos con paz e con sosiego:
grand onrra ovo Roma por un vil andariego.

59
Preguntaron al griego + qué fue lo que dixiera
por señas al rromanom e qué le rrespondiera.
Diz; "Yo dixe que es un Dio: el rromano dixo que era
uno e tres personas, e tal señal feziera.

60
"Yo dixe que era todo a la su voluntad;
rrespondió que en su poder tenié el mundo e diz verdat.
Desque vi que entendién e creyén la Trinidad,
entendí que meresçién de leyes çertenidad."

61
Preguntaron al vellaco quál fuera su antojo.
Diz: "Dixo me que con su dedo que me quebrantaría el ojo.
Desto ove grand pesar, e tomé grand enojo,
e rrespondí le con saña, con ira e con cordojo

62
"Que yo le quebrantaría ante todas las gentes
con dos dedos los ojos, con el pulgar los dientes.
Dixo me luego após esto que le parase mientes,
que me daría grand palmada en los oidos rreti-nientes.

63
"Yo le rrespondí que le daría una tal puñada
que en tienpo de su vida nunca la vies vengada.
Desque vio que la pelea tenié mal aparejada,
dexó se de amenazar do non ge lo preçian nada."

64
Por esto dize la pastraña de la vieja ardida:
"Non ha mala palabra si non es a mal tenida."
Verás que bien es dicha si bien fuese entendida.
Entiende bien mi dicho e avrás dueña garrida.


65
La burla que oyeres, non la tengas en vil;
la manera del libro, entiende la sotil;
que saber bien e mal dezir encobierto e doñeguil,
tú non fallarás uno de trobadores mill.

4. Analice el siguiente comentario sobre "Sonatina" de Rubén Darío. Identifique en su respuesta las principales características modernistas de este poema.

Prosas profanas
Sonatina *

La princesa está triste...¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa.
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.

El jardín puebla el triundo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y el vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.

¿Piensa acaso en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz,
o en el rey de la Islas de las Rosas fragantes,
o en el rey que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?

¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de Mayo,
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.

Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azul.
Y están tristes las flores por la flor de la corte,
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente la dalias y las rosas del Sur.

¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa un sus ojos, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real:
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.


¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste. La princesa está pálida).
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe
(La princesa está pálida. La princesa está triste).
más brillante que el alba, más hermoso que Abril!

"Calla, calla, princesa -dice el hada madrina-,
en caballo con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con su beso de amor."

*Desde la época de su publicación en Prosas profanas (1896), este poema ha sido tantas veces recitado, y tan despiadadamente burlado por su preciosismo rococó, que ahora difícilmente trasciende la caricatura. Sin embargo, revela varios de los elementos estilísticos típicos del modernismo en general, y algunas de las principales preocupaciones temáticas de Rubén Darío en particular.

5. ¿Qué está pasando en el espejo? ¿Cuál figura retórica se emplea y se representa en el pasaje? ¿Dónde está representada la muerte y qué tiene que ver con el espejo?

Me acuerdo de una noche en que había luna. Yo tenía excitados los nervios después de un día demasiado movido. Al levantarme de la cama vi que en el espejo de Angustias estaba toda mi habitación llena de un color de seda gris, y allí mismo, una larga sombra. Me acerqué y el espectro se acercó conmigo. Al fin alcancé a ver mi propia cara desdibujada sobre el camisón de hilo antiguo -- suave por el roce del tiempo -- cargado de pesados encajes que muchos años atrás había usado mi madre. Era una rareza estarme contemplando así, casi sin verme, con los ojos abiertos. Levanté la mano para tocarme las facciones, que parecían escapárseme, y allí surgieron unos dedos largos, más pálidos que el rostro, siguiendo las líneas de las cejas, la nariz, las mejillas conformadas según la estructura de los huesos. De todas maneras, yo misma, Andrea, estaba viviendo entre las sombras y las pasiones que me rodeaban. A veces llegaba a dudarlo.

--Carmen Laforet, Nada (1945)

6. Analice la forma y el contenido del siguiente pasaje, respaldando sus observaciones con ejemplos específicos.

Nunca habían golpeado los tambores con más fuerza los encargados de rimar el apisonamiento de maíz o el corte de la cañas. De noche, en sus barracas y viviendas, los negros se comunicaban, con gran regocijo, las más raras noticias: una iguana verde se había calentado el lomo en el techo del secadero de tabaco; alguien había visto volar, a medio día, una mariposa nocturna; un perro grande, de erizada pelambre, había atravesado la casa, a todo correr, llevándose un pernil de venado; un alcatraz había largado los piojos --tan lejos del mar --al sacudir sus alas sobre el emparrado del traspatio.

Todos sabían que la iguana verde, la mariposa nocturna, el perro desconocido, el alcatraz inverosímil, no eran sino simples disfraces. Dotado del poder de transformarse en animal de pezuña, en ave, pez o insecto, Mackandal visitaba continuamente las haciendas de la Llanura para vigilar a sus fieles y saber si todavía confiaban en su regreso. De metamorfosis en metamorfosis, el manco estaba en todas partes, habiendo recobrado su integridad corpórea al vestir trajes de animales. Con alas un día, con agallas al otro, galopando o arrastrándose, se había adueñado de curso de los ríos subterráneos, de las cavernas de la costa, de las copas de los árboles, y reinaba ya sobre las isla entera.

Ahora, sus poderes no tenían límites. Los mismo podían montar un caballo que descansar en el frescor de un aljibe, posarse en las ligeras un aromo o colarse por el ojo de una cerradura. Los perros no le ladraban; mudaba de sombra según conviniera. Por obra suya, a una negra le nació un niño con cara de jabalí. De noche se aparecía en los caminos bajo el pelo de un chivo negro con ascuas en los cuernos. Un día daría la señal del gran levantamiento, y los Señores de Allá, encabezados por Damballah, por el Amo de los Caminos y por Ogún de los Hierros, traerían el rayo y el trueno, para desencadenar el ciclón que completaría la obra de los hombres.

(Carpentier, El reino de esto mundo)

7. Comete el siguiente trozo del Poema del mío Cid en cuanto a sus múltiples interpretaciones, señalando también su importancia para un análisis de la situación conflictiva en que se encuentra el Cid.

Cantar Primero
--¡Grado a ti, Señor, Padre que estás en alto!
¡Esto me an buelto mios enemigos malos!--

2
Allí piensan de aguijir, allí sueltan las riendas.
A la exida de Bivar ovieron la corneja diestra
e entrando a burgos oviéronla siniestra.
Meció mio Cid los ombros e engrameó la tiesta:
--¡Albricia, Álbar Fáñez, ca echados somos de tierra!--

3
Mio Cid Ruy Díaz por Burgos entró
en su conpaña sessaenta pendones.
Exiénlo ver mugieres e varones
burgeses e burgesas por las finiestras son,
plorando de los ojos, tanto avién el dolor,
de las sus bocas todos dizían una razón:
--¡Dios, qué buen vassallo, si oviesse buen señor!--

4
Conbidarle ien de grado, mas ninguno no osava:
el rey don Alfonso tanto avié la grand saña.
Antes de la noche, en Burgos d'él entró su carta
con grand recabdo e fuertemientre sellada:
que a mio Cid Ruy Díaz que nadi no·l' diessen posada.

8. Este poema pertenece a la colección Ternezas y flores (1840) de Ramón de Campoamor. Comete los aspectos formales (métrica, rima, recursos retóricos, materiales literarios) y de contenido (tono, tema, desarrollo). ¿Cree que se trata de un poema de corte romántico? Explique su respuesta, señalando, si las reconoce, algunas similitudes o diferencias entre este poema y otros características del período romántica.

LOS CELOS

Ya la traición, ya la traición, en el costado,
me hiciste, infame, la mortal herida,
y subo este calvario de la vida,
el corazón de espinas coronado.
Nombre maldito a un tiempo y nombre amado,
¡quién pudiera no amarte maldecida!
¡Dichoso aquel que indiferente olvida,
y puede perdonar y es perdonado!
¡Vil homicida del amor más tierno,
que lleves quiera Dios siempre contigo,
después de un grande amor, un odio eterno;
y mueras inconfesa, y por castigo,
odiándome y odiada, en el infierno,
adonde iré por ti, vivas conmigo!